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¿Qué es Concomitentes?

 

Una oportunidad para convertirse en promotores de una obra de arte.

Invitamos a grupos procedentes de la sociedad civil a convertirse en promotores, “comitentes”, de una obra de arte. Todo el mundo puede ser comitente, solo hace falta una idea y las ganas de hacerla realidad.

Comitentes pueden ser, por ejemplo, los miembros de una asociación popular, una iniciativa vecinal, compañeras y compañeros s de trabajo o simplemente un colectivo unido por una causa común.

El deseo de reactivar una plaza que antaño fue emblemática; el interés por rememorar un acontecimiento histórico; la resolución de un conflicto; ... Todas estas ideas fueron en algún momento el detonante para que un grupo de comitentes negociara con un/a artista sobre cómo una obra de arte puede responder a esta motivación inicial.

     

    Una negociación mediada entre promotores ciudadanos y artistas

    Cualquier colectivo ciudadano que tiene una idea o un deseo para su comunidad y el interés de tratar esta temática en clave artística, puede entrar en contacto con nosotras y se inicia una fase de sondeos en la que su propuesta se discute y valora.

    Si se concluye que hay un interés real para el contexto y un grupo de comitentes consolidado y comprometido, un/a mediador/a se suma al colectivo y lo acompaña hasta el final del proyecto.

    Abordan conjuntamente la propuesta inicial y la perfilan en un encargo a un/a artista. Una vez alcanzado un acuerdo, se inicia el proceso de la producción de una obra, fruto de esta negociación.

       

      El arte posibilita un entendimiento allá donde faltan las palabras

      En el arranque de cada concomitancia hay una propuesta de trabajo de un grupo de ciudadanos y ciudadanas y su convicción que ésta no sólo sea relevante para su colectivo, sino también para el contexto en el que se sitúa.

      El proceso de negociación alrededor de la proyectada obra de arte, genera un nuevo espacio de intercambio y comunicación que posibilita un diálogo entre los diferentes actores sociales. Confluyen personas hasta ahora desconocidas, se escuchan nuevas opiniones y la colaboración con los y las artistas ofrece a todas las personas implicadas la posibilidad de contemplar su contexto desde un nuevo punto de vista.

      Embarcarse en un proyecto de creación conjunta de una obra de arte requiere un alto grado de compromiso de todas las partes implicadas, ya que desde el primer contacto hasta la formalización de la obra pueden pasar dos o más años. Pero a través de este camino es posible generar una obra de arte que tiene un vínculo afectivo con el contexto que la rodea.

         

        Solo hace falta una idea y las ganas de hacerla realidad.

        Comitente puede ser cualquier grupo de personas unidas por una idea común que revierte en su contexto inmediato. Lo fueron por ejemplo un grupo de personas de Hernani que quiso reflexionar sobre el uso del género en la denominación de las calles de su ciudad.

        También lo fue una asocación francesa de colombofilia que quiso promocionar esta tradición milenaria entre la juventud de su comarca; o las vecinas y vecinos de Pritzwalk,un pueblo del norte de Alemania, que se preocuparon por el declive de su centro histórico; o un grupo de maestras italianas que quisieron reconvertir una capilla en desuso en un archivo local...

        Desde 1990 y hasta el día de hoy, miles de personas – procedentes de todos los estratos sociales y provenientes tanto del entorno rural como urbano – han sido comitentes de más de 500 obras de arte.

           

          Realizamos cuatro proyectos piloto hasta 2020.

          En nuestra actual fase piloto (2018-2020) realizamos cuatro concomitancias. Veronica Valentini trabaja en Barcelona con un grupo de activistas a favor de la diversidad funcional en procesos socialización de estas comunidades. Felipe G. Gil (ZEMOS98), colabora con el personal de enfermería de la UCI pediátrica del Hospital Nuestra Señora La Candelaria de Tenerife, unido por el deseo de mejorar la gestión emocional de sus pacientes.

          Fran Quiroga trabaja con varias agrupaciones vecinales de Betanzos, sobre el legado de los hermanos García Naveira, unos importantes mecenas y emigrantes de este pueblo gallego, donde, entre otros proyectos, crearon el Parque del Pasatiempo, actualmente en estado de semi-abandono.

          Y Julia Morandeira acompaña el personal bibliotecario de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Complutense de Madrid a repensar este espacio, para así reflexionar también sobre el futuro de la producción del conocimiento, de la institución universitaria y de la investigación artística.

             

            Un acompañamiento del proyecto de principio a fin.

            Los y las mediadores de Concomitentes, además de conocimiento del arte contemporáneo, también tienen una especial sensibilidad para intermediar entre comitentes y artistas.

            Conocen el contexto social de los proyectos y están en contacto permanente con los diferentes agentes que operan en él; desde las administraciones públicas hasta las iniciativas vecinales. Escuchan, investigan y – basándose en esta experiencia – eligen qué propuesta se desarrollará en un futuro.

            Ayudan a perfilar la propuesta inicial, sugieren artistas, coordinan la producción e interceden en la negociación de las partes implicadas. Su meta es asegurarse de que todas las personas implicadas en el proyecto estén satisfechas con la obra resultante.

               

              Profesionales con un discurso y un lenguaje artístico propio

              Las artistas son profesionales de reconocido prestigio, capaces de desarrollar su visión en estrecha sintonía con el grupo de comitentes. Independiente del campo artístico del que procedan, asumen el encargo como un punto de partida al que aportar nuevos enfoques.

              En Concomitentes se han realizado obras tan tangibles como la construcción de una casa-museo o la reforma de un colegio. Pero también se han diseñado campañas de concienciación, se han instalado esculturas públicas, grabado piezas de video, compuesto piezas musicales e ideado obras inmateriales que solo perviven en la memoria de las personas implicadas.

              La idoneidad de la obra resultante, así como su aceptación social, dependen de la buena disposición de todas las partes para aportar sus conocimientos y encontrar vías de trabajo conjunto.

                 

                Concomitentes se mantiene a través de apoyos y subvenciones privadas y públicas.

                Gracias al apoyo de la Fundación Daniel y Nina Carasso, mecenas fundamental de Nouveaux Commanditaires a la vez que impulsora de la iniciativa en España, Concomitentes arranca con un sólido proyecto piloto, que garantiza la financiación básica de cuatro concomitancias a nivel nacional y la estructura organizativa del proyecto. Aún así, la realización de las obras necesite de más apoyos económicos.

                En esta fase, los y las mediadoras también buscan posibles patrocinadores en las administraciones locales, autonómicas o centrales, además de mecenas privados. Los grupos de comitentes no aportan dinero, pero actúan como promotores de su propia idea y proponen posibles cómplices que puedan contribuir a la realización de la obra.

                La obra producida, y financiada con subvenciones privadas y públicas, se convierte en propiedad del grupo de comitentes. Su valor se determina por el uso y la importancia simbólica que el y la colectividad en la que se inserta, le otorgan.