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Diario 27.04.2021

Abrir la caja negra

Diario en primera persona relatando la experiencia de dirección del podcast, primera de las obras de la concomitancia UCI Pediátrica.



Me dispongo a entrar en la UCI Pediátrica del hospital tinerfeño Nuestra Señora de la Candelaria como lo haría una persona que accidentalmente encuentra una caja negra en mitad del camino, no como lo haría un técnico que la busca y ya antes de abrirla sabe lo que va a encontrar, sino como lo haría una exploradora.

Formar parte del proyecto Concomitentes es una suerte, un hallazgo entre un millón, ¿cuántas probabilidades había de que, en mi paseo por el mapa de las historias, encontrara una caja negra, dispuesta a ser abierta, en mi camino? Pocas. Y sin embargo, aquí estamos. Hay cajas negras que no quieren ser abiertas, que su misma razón de ser es permanecer cerradas, inescrutables, contenedoras de un secreto. Una UCI Pediátrica es un espacio blindado y aislado no porque quiera serlo, sino porque entre todos lo hemos creado así: cuando miramos a otro lado porque no queremos ni imaginarlo (cuando pensamos: eso (un ingreso, un accidente, la enfermedad) es algo que le sucede a otros, no a mí), cuando el extremo cuidado de la vida es más importante que su relato, cuando pensamos en la sanidad como el lugar de los que enferman y no el hogar de la salud, el centro de los cuidados.

Hay, en fin, muchas razones para que las UCI Pediátricas, o las UCI en general, sean lugares inexpugnables, cerrados, desconocidos, alejados, excepcionales. El podcast que hemos empezado a crear con las enfermeras y los enfermeros de esta unidad es el código que abre esa caja negra y nos permite desentrañarla. Nos hemos tomado un tiempo de respiro, entre turno y turno, para hablar sin prisas y sin censuras para alumbrar esta UCI y su personal de enfermería como el centro de los cuidados emocionales, no solo de los niños, niñas y adolescentes que pasan por ella, sino también de las familias (que en cierta forma también son pacientes) y de las propias enfermeras y enfermeros, a quienes no estamos sabiendo dar la importancia que merecen.

Tropecé con esta gran historia encerrada en una caja que pedía a gritos ser abierta. Estamos en ello. Podéis acompañarnos en nuestro paseo si os pasáis, de vez en cuando, por este lugar. Así sabréis adónde nos dirigimos.